Cinefórum en el Día de la Visibilidad Bisexual

 In Diversitat, Información

Anualmente el 23 de septiembre está marcado en el calendario a tres colores: rosa, violeta y azul; porque desde 1999 se celebra y reivindica la visibilidad bisexual.

La rebelión de Stonewall fue un “golpe en la mesa” por parte del colectivo LGTBI y aunque a partir de ese momento las personas gais y lesbianas ganaron en fuerza y visibilidad, la bisexualidad también lo hizo pero en mucha menor medida. Su invisibilidad llega hasta nuestros días y la falta de referentes en los medios informativos, de entrenamiento y comunicación hace que las personas que se identifican como bi se sientan incomprendidas, solas y no representadas en una sociedad que sigue tendiendo hacia las etiquetas y sabe lo que es ser gai o lesbiana pero no baraja la posibilidad de la persona bisexual. Ahí entra la cuestión de: ¿sabe la sociedad lo que significa la bisexualidad?

Para ello, Diversitat organizó un acto el pasado 23 de septiembre con la proyección y posterior debate de la película Appropriate Behaviour dirigida y protagonizada por Desiree Akhavan (también dirige la esperada The Miseducation of Cameron Post que aborda el problema de los campamentos en los que se llevan a cabo terapias de conversión en adolescente norteamericanos).

El acto fue coordinado por la portavoz de la entidad, Salomé Medina Lorente, y se contó con la presencia del activista LGTBI y miembro de Dolores Entiende, Ángel Belmonte Rodes. El principal objetivo que se estableció a la hora de desarrollar el acto fue hacerles llegar a los y las asistentes información sobre la bisexualidad más allá de la pobre y negativa muestra que en la mayoría de los casos se hace de esta orientación sexual en los medios en pleno siglo XXI. El segundo de los objetivos fue hacer hincapié en el concepto de “aprendizaje”  teniendo como base la película, haciendo así continuas referencias a esta y abordando los prejuicios a los que se tiene que enfrentar una persona bisexual a diario.

Me parece muy importante crear un espacio seguro donde podamos hablar de cultura e identidad, de algo tan normal (pero raro para nosotros) como ver una película en la que parte del público pueda verse reflejado”, afirma Ángel,  “las personas que asistieron participaron y compartimos ideas, reflexiones y también experiencias acerca de lo que acabábamos de ver”.

Se abordaron seis importantes puntos en los que se destaca el choque cultural existente y contra el que tiene que luchar una comunidad LGTBI global, pero que dependiendo del punto geográfico en el que se encuentre debe enfrentar unas leyes y prejuicios sociales que pueden costarle la vida a sus miembros.

Por último, se estableció una continua relación entre la bisexualidad y el entretenimiento, en este caso el cine. Es una industria en la que el colectivo LGTBI está ganando más espacio desde hace unos cuantos años, quizás más en televisión; pero igualmente los minutos en pantalla son escasos, a veces la trama argumental gira en torno al descubrimiento del propio personaje, las fatalidades que tiene que pasar para llegar a ser feliz o hasta nunca lo es, porque le espera un fatal desenlace que sacude los cimientos de una comunidad que pide y necesita verse representada, con historias reales y finales que merecen.

Creo que es un sentimiento generalizo el que se da al ver representación LGTBI en una serie (que da para mucho más tiempo que una película), y sentir que algo va a pasar con ese personaje. Si va a sufrir o está ahí para cumplir el mínimo código de diversidad e igualdad “para que no se diga”. Y a veces es difícil no declararse fan del personaje en cuestión porque luego la desilusión viene cuando le espera un final violento. Eso es lo que nos marca a las personas que seguimos ficción y vemos que ahí, también, nos maltratan, matan y nos utilizan como el punto de mayor drama de la producción. Es una visibilidad fallida“, afirma la portavoz de Diversitat.

La conclusión que los y las asistentes sacaron en claro es que se necesita más visibilidad, que estamos a medio camino y que películas como Appropriate Behaviour ayudan muchísimo a la representación además de ser una historia que no pone todo su peso en la bisexualidad del personaje, sino que la orientación sexual es simplemente una parte del todo que es Shirin (personaje principal), una mujer persa establecida en Brooklyn y que con una ruptura amorosa a cuestas lucha por ordenar de nuevo su vida.

Desde Diversitat se pide más visibilidad de la bisexualidad en los medios, creando así una cultura diversa en el que haya espacio para todas las personas. Que la representación sea tan variada como es la sociedad, además de hacer un trato justo y respetuoso de cada uno de los personajes que aparecen en pantalla.

 

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